De pronto te
encuentras sentado, sin ideas, tal vez hasta pensando que todo es una farsa,
pensando que no tienes nada de talento, que has hecho a todos creer la gran
mentira en la que vives. De pronto estas ahí viendo tu realidad y sintiéndote tan
pequeño, viviendo un debate filosófico con el más implacable rival, tú mismo.
Has engañado a todos o eso es al menos lo que crees, puede que todos te hagan
pensar que te creen, sabiéndote bien un farsante, ¿quién engaña a quién? Todos nos
engañamos constantemente, la verdad deja de ser verdad a partir del momento en
que agregas tu propio punto de vista, y a partir de ese momento todo se
modifica poco a poco, la verdad se convierte en historia, la historia si es lo
suficiente entretenida trascenderá el tiempo y las generaciones, en el proceso
pasara por los siete estómagos de la bestia, siendo constantemente alterada convirtiéndola
en un producto apto para el común, para la masa, deformando la verdad sin
embargo, así pues y en complicidad del tiempo la historia suficientemente
amalgamada, masticada y mezclada se convierte el leyenda, todas las leyendas tendrán
algún origen en una verdad, pero sin duda tienen poco o nada de verdad, si el
producto es algo aceptable perdurara, y con algo de suerte reiniciara el
proceso, y en la imaginación del colectivo nacerá un mito, con algún atisbo
de realidad, manchado, sin embargo, de fabulas. En medio de todo te encuentras tú,
pequeño, con tu cerebro luchando entre la realidad y la ficción, con tu pequeña
fábrica personal tratando de realizar un proceso que toma años, y reducirlo a
meses, semanas, días.
Todos creen poder batir el sistema, derrotar a la gran máquina
de mentiras, todos creen ser el gran mentiroso, el titan que lograra salir del cubículo,
de la pequeña celda a la que han sido confinados, el sistema nos prepara para
no pensar. Entre menos piensen más sencillo es manipular la máquina. Todo el
sistema lucha silenciosamente en contra tuya, eres capaz te dice, aunque quien
sabe, termina la frase, siembra la semilla de la duda, misma que ya ha dado sus
frutos, y de la cual siguen naciendo nuevas y mayores dudas, y entonces, el
sistema te atrapo, te maneja a su antojo, para que creas que piensas, sin
embargo eres solo un pequeño títere, no pienses, mejor compra un auto, no
pienses mejor compra un celular, no pienses mejor compra algo que no necesites,
no pienses deja que pensemos por ti. Sin embargo sigues luchando contra ti
mismo para empezar, el más implacable rival que jamás tendrás, la última
semilla de dudas e inseguridades está en tu interior, derrotarte a ti mismo no
es fácil, por el contrario es casi imposible, te conoces, y cuando te percatas es cuando te ves atrapado
en tu propia paradoja. Luchar sin descanso primero, detenerte y mirarte a los
ojos, esperar y atacar por sorpresa! Nada está dando resultado! Cuanto más
pronto descifres la cuestión más pronto estarás fuera del sistema, e inicias la
lucha de nuevo, crees estar en la última etapa, tú mismo te detienes y no te
puedes derrotar, entonces haces una pausa, te vuelves a mirar a los ojos, te
sientas como quien se sienta frente a un espejo, pensando que todo es un farsa,
igual que antes, puede que el circulo sea más amplio de lo que creías, y que
sin duda ocuparas algo más que fuerza si lo quieres conocer todo, y que muy
probablemente no lo llegues a conocer todo, tal vez no hay ningún sistema, tal
vez si, nunca lo sabrás realmente, pero vale la pena dejar a un lado la lucha
contra ti mismo y convertirte en tu aliado.
Entender el entorno te da la
esperanza, quizás con un poco de suerte alguna de tus historias, tu propia
historia, sea simplemente recordada dándote lo que tanto buscaste y descubriste
que tiene absolutamente ninguna importancia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario